Fueron la revelación del pasado año en nuestro país y, poco a poco, con un trabajo constante y muchas ganas de triunfar, se han convertido en músicos reconocidos y es que, si sales a la calle y preguntas quién es Vetusta Morla, seguro que son pocos los que no han oído hablar de ellos.
Pequeño desastre animal es una de esas canciones en las que uno se pierde de sí mismo y hace las cosas al revés de todo. Es un estar buscándose a sí mismo sin querer encontrarse, un cúmulo de despropósitos, de sentimientos, de contradicciones. Olvidar Madrid y lo que nos rodea, recordar momentos y dejarlos donde están, echar de menos.
Sin duda, una canción que llega a emocionar con la fuerza de esa sombra que, desde la estatua de sal, se prepara a saltar rumbo a nuestros oídos.
No he buscado a nadie, llevo días buscándome yo
no quiero pensar en Madrid ni en su reloj.
Duermo por las tardes,
por las noches me invento su voz
En las sombras me veo al revés
en los libros me encuentro mejor
Estatua de sal prepara tu salto mortal
No te puedo calmar pequeño desastre animal
Pinto en los espejos personajes de ciencia ficción,
que escapan a su otra mitad sin pedirle permiso a el creador
Y ensucio recuerdos cuando echo la vista hacia atrás,
he mezclado en el mismo cajón mis historias, sus fotos y un plan.
Estatua de sal prepara tu salto mortal
No te puedo esperar pequeño desastre animal
Estatua de sal prepara tu salto mortal
No te puedo esperar pequeño desastre animal
Ee tu de que vas vas , dime si vas a saltar
Hoy no puedo esperar, ven pequeño desastre animal
Si tú también necesitas dejar de pensar en Madrid por unos días, puede que alguno de estos hoteles en Sevilla te anime a poner rumbo a la capital hispalense
Fueron la revelación del pasado año en nuestro país y, poco a poco, con un trabajo constante y muchas ganas de triunfar, se han convertido en músicos reconocidos y es que, si sales a la calle y preguntas quién es Vetusta Morla, seguro que son pocos los que no han oído hablar de ellos.
Pequeño desastre animal es una de esas canciones en las que uno se pierde de sí mismo y hace las cosas al revés de todo. Es un estar buscándose a sí mismo sin querer encontrarse, un cúmulo de despropósitos, de sentimientos, de contradicciones. Olvidar Madrid y lo que nos rodea, recordar momentos y dejarlos donde están, echar de menos.
Sin duda, una canción que llega a emocionar con la fuerza de esa sombra que, desde la estatua de sal, se prepara a saltar rumbo a nuestros oídos.